jueves, 24 de octubre de 2013

En realidad lo que está pasando es que la "actividad personal" ("pensamientos", ideas generales, eventos) ha migrado hacia facebook, y las ocurrencias o intentos de genialidad hacia twitter, por lo cual se ha abierto un nuevo formato para los blog, que es el del pensamiento en profundidad, es decir, desarrollado, idealmente objetivo, y como no es tan necesario el rigor metodológico, con importante aporte de la intuición.
Vale. Nos acoplaremos a eso.
De todos modos, salud a los viejos amigos, si es que aún existen.

viernes, 7 de diciembre de 2012



Tu dices
"Soy una sombra
un susurro en el vacío
hablo para los Elegidos:
mi hijo, Salomón,
Albert, Mohammed, Pablo
las Ménadas
Gea".

Trato de oír
en la sombra
y solo veo
luz.

jueves, 18 de octubre de 2012


Hace 5 años esta misma señorita, exactamente la misma, mientras yo estaba sentado en esa misma plataforma, en el Palacio de Belvedere, en Viena, llegó volando silenciosamente y se me puso detrás. Esta vez, ayer, hizo lo mismo. Ahora me susurró "Eso que llamas tiempo, no pasa en vano".

Antecedentes: reporte de Mahiakeff, 24 de Enero de 2008.

sábado, 18 de agosto de 2012

Señora camino entre tus despojos rutilantes camino por la selva de tus desacatos Mastodonte soy de tus sueños mastodonte premonitorio y abyecto El frufrú de mi piel raspándose contra la foresta mientras camino en pos de tus recuerdos Digo “Detengámonos aquí” pero pareces no escucharme Cementerio de sueños y recuerdos en una curva de la foresta Mastodonte azul Nube azul Regreso azul Señora pido un ron azucarado para hacer un brindis misterioso por la foresta que hay en tus sueños por los recovecos de tu corazón por la frente perlada de antiguos sudores cuyo origen no puedo conocer ni siquiera yo que estoy sumergido en tus entrañas Mastodonte trigonométrico sigo las reglas de composición de la rompiente y las blancas olas sigo la lógica de la prosodia del negro ponto de las cóncavas naves de los rosáceos dedos de la Aurora persiguiendo el fondo abisal de tus recuerdos En una esquina parece haber un hombre viejo parado apoyado en un bastón debajo tiene una carátula Dice Padre Mas allá otra carátula Madre Hay una callejón lleno de carátulas en ninguna aparece mi nombre Canto como las ballenas bordeando el fondo abisal de tus recuerdos soy el canto de tu corazón a pesar de no existir en ninguna carátula ¿Cómo es el esfuerzo de las compañías españolas que buscaban El Dorado? Trágico contesta una voz profunda una voz de mastodonte ¿Con cuántas estalactitas se configura un recuerdo? Un sinfín de estalactitas y estalagmitas bordean un larguísimo camino de carátulas El viento las hace ondear ¿Cuántas gallardas fragatas se han hundido aquí? “Ninguna era gallarda” dice otra voz profunda debajo de la cual está la carátula Madre “Desposeída desposeída” canta un coro Me levanto como una nube azul me revuelvo en los meandros de tu corazón a pesar de que no existo ni como voz ni como carátula Señora de todos modos soy un mastodonte dueño de tus despojos de cebra moribunda Miro las colinas Hay unos rosáceos dedos asomando por detrás Señora es hora de despertar “No” me dices “Nunca es hora de despertar”.







Estocolmo.

jueves, 2 de agosto de 2012

Despoblamiento. Los generales blog están en desaparición y los sueños de todos los poetas huyen por la puerta delantera en dirección a los Infiernos. Los hermosos señores y magas que hacían un mundo están en el malecón organizando la estiba de sus gallardas fragatas para partir en dirección a sus sueños, esta vez establecidos en las buhardillas. La nubes cruzan lentamente con bordes grisáceos. Los señores y magas sonríen y se miran con los ojos relumbrantes cuando se cruzan, respondiendo a una historia bellísima que se ha compartido y que está comenzando a desaparecer. Los señores blog, las magas blog, las buhardillas, las nubes, están enfilando en derechura hacia el horizonte, igual como podrían haber hecho los mayas o los atlantes.
Salud por un hermoso universo que gallardamente se hunde.

martes, 10 de julio de 2012

Me da la mano. 
- Hola - digo. 
- Hola - dice.
Después de un rato de silencio mirando los edificios, me pregunta:
- ¿Es verdad que deseas quedarte con el animal?
- Sí -digo secamente.
- Mhh - dice. Y se queda pensando.
Luego de otro rato, me dice:
- Creo que podrás cuidarlo bien.
- Eso espero - digo. El perro me olisquea las piernas con curiosidad.
- Creo que debo decirte algo - dice.
- ¿Qué será? - pregunto.
- Este perro se mete en los sueños - dice.
Lo miro de reojo con cuidado. Parece un tipo sensato. Pero quien sabe.
- Me ha pasado lo mismo con otros animales - digo.
Se ríe.
- A mí también - dice.
Me pasa la correa del perro, le acaricia rudamente la cabeza y luego se vuelve a mirarme.
- Cúidalo - dice.
- Seguro - digo.
Cuando va algo lejos, se vuelve y se despide con un ademán alegre. El perro lo mira con atención pero no hace amago de seguirlo. Cuando yo echo a andar, mansamente camina a mi lado.
Es cierto. Tiene el aspecto de esos perros que se meten en los sueños.

lunes, 30 de abril de 2012

Digamos que no son los mejores dias para los blogs ni para sus autores. Siguen escapando hacia espacios más efímeros y menos comprometidos, como facebook o twitter, aquellos que alguna vez sintieron la necesidad de escribir acerca de lo que les pasaba o de lo que veían, agregando una reflexión de por medio. Facebook y twitter funcionan como reflejos o eructos. Los blog apelan - o apelaban - al centro del alma, más allá de los reflejos de quienes escribían. Recuerdo notables textos, algunos francamente memorables y antológicos, que no tienen ni tendrían cabida en la cultura de los reflejos. Vengo aquí hoy porque extraño esa febril actividad del pensamiento que llegó alguna vez a constituir la masa de blogs que pendía por encima de nuestras cabezas, en la nube blanca de la red.
Me sacudo algunos recuerdos y unas cuantas nostalgias. No es tiempo para faenar ese tipo de material por ahora. Cuando algo que vale la pena se está hundiendo, lo único que cabe es mantener la dignidad y hacer como que ni el tiempo ni nada pudiese llagarnos. Enhorabuena. Me pongo en la larga fila de espectros de blogueros que enfilan hacia el horizonte. Echo en el bolsillo trasero del pantalón una petaca con algo espirituoso. Compañeros blogueros, suerte en la eternidad.