miércoles, 19 de diciembre de 2007

Rayé la papa un rato con la Edith Piaf. Nada biográfico, quizás tan solo recuerdos atascados pugnando por salir de alguna manera, por vicariante que fuese. Una noche me encontré con el Jorge. Cenamos juntos y me dijo que conocía la canción que mas me guataba y que me iba a mandar una traducción suya. Él vivió en Paris mucho tiempo, donde se formó y ejerció como psiquiatra. Conoce los tonos y las texturas del francés. Bebimos a la salud de la Piaf y cantamos a voz en cuello (yo mas bien siguiendolo en sordina, toda la sordina que se puede esbozar con media botella de tinto metida ya entre pecho y espalda) y miramos el cielo de Santiago, que es distinto al de Paris. Aquí está "Non, je ne regrette rien", no me arrepiento de nada, la canción de amor del Gorrión de Paris, una mujer que, después de ser azotada por la vida, ya venía de vuelta de mucho cuento de esos que si no se desenvuelven, lo enredan todo.




Non, je ne regrette rien

Non! Rien de rien ...
Non ! Je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait
Ni le mal tout ça m'est bien égal !

Non ! Rien de rien ...
Non ! Je ne regrette rien...
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé!
Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux !
Balayés les amours
Et tous leurs trémolos
Balayés pour toujours
Je repars à zéro ...

Non ! Rien de rien ...
Non ! Je ne regrette nen ...
Ni le bien, qu'on m'a fait
Ni le mal, tout ça m'est bien égal !
Non ! Rien de rien ...
Non ! Je ne regrette rien ...
Car ma vie, car mes joies
Aujourd'hui, ça commence avec toi !


No, yo no me arrepiento de nada

No, nada de nada
No Yo no me arrepiento de nada
Ni el bien que me han hecho
Ni el mal todo eso me es igual...


No, nada de nada
No Yo no me arrepiento de nada
Está pagado, barrido, olvidado
Me da lo mismo el pasado

Con mis recuerdo prendí el fuego
a mis penas, mis placeres
No tengo necesidad de ellos
Barridos los amores,
y todos su temblores
Barridos para siempre
Recomienzo de cero


No, nada de nada
No Yo no me arrepiento de nada
Ni el bien que me han hecho
Ni el mal todo eso me es igual
No, nada de nada
No Yo no me arrepiento de nada
Porque mi vida, porque mis alegrias
Hoy dia eso, comienza contigo







Budapest, a la entrada del funicular que sube al Bastión de los Pescadores, con el Pedro, magnífico ídolo de multitudes.

2 comentarios:

Sureando dijo...

Extraordinaria la Piaff, quien como ella poder decir "no me arrepiento de nada"
Saludos

Leonardo dijo...

Comparto el fanatismo.... viste la pelicula?