jueves, 31 de mayo de 2007


Con el tiempo
queda
sobre la superficie de los sueños
una borra cenagosa
que se va secando
y transformando
en una cáscara
cristaloide.

Hasta que un par de ojos
los hacen bullir
y por ciertas fracturas de la cáscara
comienza a salir vapor

Entonces
los sujetos aúllan a la luna
huyen de su realidad
se suben a la nave de los locos
y navegan por los ríos de la tierra primordial.

Un cierto porcentaje
se causa lesiones en las muñecas
("el cuerpo como escenario de la realidad"...).
El resto
permanece feliz.

3 comentarios:

Pagana dijo...

De pronto me miré las muñecas... están sanas...
Hace rato que estoy navegando por los ríos... aún así... soy feliz.

Un beso dulce.
N.

cucho dijo...

grande psicosis

Bichito de luz dijo...

Así "embrujan" algunas miradas
hay quienes le llaman amor
y seguramente es amor aun cuando no se pueda realizar pero el respeto a ese imposible "te sublima", aunque por momentos desees marcar las muñecas ... o algo más...

Me gustó el poema