lunes, 26 de enero de 2009

Me pongo una cinta de cuero en la muñeca derecha como hago al comienzo del verano. Los días de ocio se acaban cuando algo me dice que ya es tiempo de quitarmela. Cuando ocurre eso es que mi espíritu ha vuelto a tensarse y resplandece alborozado buscando el centro de la liza, como hacían los jefes griegos en La Ilíada, que enfilaban una y otra vez su carro de combate hacia lo mas encarnizado de la batalla. Cada uno tiene su espíritu. El mío tiene esas costumbres, sospecho que incluso antes de aparecer sobre este mundo.
He guardado las cintas de cuero de varios veranos, pero eran tantas que el otro día las boté. No podía distinguir un verano de otro, así es que tampoco eran soporte para que fluyeran los recuerdos. Pensé en hacer una trenza con ellos, una trenza que sirviera para atar algún peplo o adornar las jarcias de alguna barca aventurera, pero después pensé que lo que tiene que acabarse tiene que acabarse, y punto. Así es que las eché a la basura.
Ayer me pasé horas en el agua conversando con el Paul acerca del libro que le van a publicar ahora luego. Es una serie de ensayos acerca de la identidad dice. Paul es hijo de inmigrantes y no tiene ahora otros parientes que su única hermana y mi familia (es mi cuñado). Nos enfrascamos en un análisis, basado en intuiciones y visiones mas que en razones y conocimiento, acerca de lo que llamamos "el lugar en el mundo", sea eso lo que sea. Rato después retomo mis notas acerca de "La Embriaguez", una delicada novela que ya veo va a demorar varios años en llegar a ser.
Al anochecer miro el cielo y cuento las estrellas. Me faltaron algunas. No sabía si eran estrellas o satélites, lo mismo que en la vida cotidiana. Mi espíritu se encuentra de vacaciones. Los carros de combate empiezan a acumular herrumbre. Allá lejos una ciudadana que se llama Musa empieza a desperezarse y sonreír. Y yo hago un brindis por las intuiciones y las visiones y por la embriaguez de estar parado, aún con infinita fragilidad, sobre este mundo.

8 comentarios:

Xi dijo...

Guardar y botar es un ejercicio necesario. Se guarda por si se necesita. A veces sí. Se guarda por si la nostalgia o el sentido. Luego se entiende que el ritual es más importante que el objeto con el que ese ritual es llevado a cabo.

Lo que importa es el gesto: lazo del ocio, del descanso. El cuerito, a la cesta.

Deseo para ti un cuerito que dure mucho y brille bien en tu muñeca. Que se marque con dulzura entre luces y sombras y que no duela quitar. Deseo para ti descanso y alegría, y sol y mar y más estrellas de las que nunca puedas contar.

Un abrazo muy grande, felices vacas...

luciérnaga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
luciérnaga dijo...

Pasa que se guarda. Unos por si
sirve; otros por recuerdo; otros
porque si, pero se guarda.
Me alegro mucho que vaya a salir
de vacaciones. Las tiene muy
merecidas. Supongo que a través de
sus post las va a compartir con
nosotros.
Ah. No me he convertido en estrella
ni me he quedado muda.
Un abrazo grande y felicidades

L.

Rodrigo dijo...

anotaciones:

1.- La familia...esa extensa cadena que no se rompe.en la cercaní y en la distancia, en la presencia física y simbólica...la familia...

2.- Lo que tiene que acabarse, tiene que acabarse...de otro modo se inmoviliza el giro virtuoso

3.- la biografía de "el lugar en el mundo...ese si que es tema, al menos para mi.

4.- Con la misma convicción del punto dos, podríamos decir que "La Embriaguez", llegará a ser.

Saludos marinero Capitán de barcas aventureras.

Claudia Canifru dijo...

Yo salgo de vacas en marzo. Y me complica el embarazo, porque no cacho donde rechucha ir que no me sienta mal o que se yo, miedos de primeriza.

Pero así me gustaría estar: en el agua, y conversando.

Saludos don loco.

Caminodelsur dijo...

Felices Vacaciones. Eso del cuerito en la muñeca yo le he usado con un hilo rojo a modo de recordatorio como un botón de pausa, creo que muchos usamos o tenemos algun interruptor. Su frase la encuentro excelente, "estar parado, aún con infinita fragilidad, sobre este mundo.
saludos.

difusa dijo...

El venerado Ocio, al que se venera y cultiva poco.
Conmovedor.

- Poli.·.·x dijo...

Me acorde de ti hoydia, en el verano me hago una traza en el pelo de esas con hilo y conchitas y semillas y hartos colores. Hoydia me la saque....la guarde junto a la del verano pasado =D