viernes, 20 de junio de 2008

Entra, mientras reviso algunos archivos antiguos, Helena de Troya. La reconozco por su descripción: la de níveos brazos y hermosa cabellera. Viste un peplo de raso cuyos bordes cuelgan a los lados de su elevado pecho como si fuesen banderolas en lo alto de una remota ciudadela. Pregunta: "¿Sabe usted la dirección en que queda Argos?"

Un poco confundido le digo que con suerte sé donde queda mi casa. Y eso en los pocos días en que estoy plenamente lúcido. El resto del tiempo llego allí nada más porque siempre he tenido un olfato nada desdeñable. Le explico también que Argos probablemente ya no se llame Argos, que los griegos ya no son como los que ella conociera, que seguramente Menelao y el deiforme Paris aún la buscan, pero no en este mundo.

Suspira quedamente, vuelve la mirada hacia el infinito y echa a andar. Musita: "Penélope. Siempre enredandolo todo, Penélope".





11 comentarios:

difusa dijo...

Buena con la bella desconcertada! Yo hace poco me topé con un Bombom de Mamita, media agobiada le tiré un bolón sobre los hombros y ahí lo deje clavado cargando la tierra. En una de esas Helena le rasca la nariz a don Atlas!

Pagana dijo...

Es lo que tiene la cabeza, querido, dos por tres se anda escondiendo quien sabe en que loco lugar...
Pobre Helena... igual tu sabes, ya lo superará.

Un abrazo enorme.

Sureando dijo...

Podría haberle preguntado la dirección a Casandra.

Caminodelsur dijo...

mish, me entró curiosidad por tu libro, veo si me alcanzan los petrodolares

Saludosss de bicha sureña

luciérnaga dijo...

Muy acertado el resumen de Zurita.
El libro es excelente.

Vidia dijo...

Sólo pasé a curiosear y dejarle un saludo. Más nada.

Instigador dijo...

Lucidez es aquello que pierdo a primeros de mes y recupero alrededor del 10 cuando el banco no suelta dinero. Me digo.. ¡hay que espabilar!

Saludos

Rodrigo dijo...

saludos buen hombre!...

aquí me tiene de nuevo, me dio por escribir leseras y venir a visitar a los hermanos-amigos-camaradas...
ya ve usted siempre se vuelve a las cosas que nos hacen bien.

oiga? será que andamos en los mismos lugares?? tengo que contarle que también me he encontrado con algunas diosas., pero eso será para después.

abrazo(sss)

Ferrada

Rodrigo dijo...

paso a saludar y a preguntar:
¿que paisaje vas mirando?

abrazo

Palbo dijo...

Dos elefantes se estaban bañando, y uno le dice al otro: -¿Me pasás el jabón? -No, radio.

Soledad K. dijo...

Se acerca y pregunta lo que también da vueltas en nuestra cabeza. Ella trae en su boca el sonido de los remolinos que, sin palabras, tú y yo llevamos dentro. ¿Dónde están los espacios aquellos en los que el alma se detuvo? ¿Dónde aquellos que moldearon nuestra vida y le dieron nombre? ¿Adónde fueron los momentos, los gestos, que nuestra memoria atesora y que definen aquello que creemos seguir siendo? ¿Es que la nostalgia los transforma de tal modo que nunca más podemos hallarlos más allá de nuestros espejos?