jueves, 17 de abril de 2008



Afueras del Museo de L'Orangerie, Plaza de la Concordia, Paris. Me moriré en Paris con aguacero decía el Choro Vallejo, el poeta peruano de Los Heraldos Negros. Tengo en la casa un libro en prosa del Choro acerca de la Rusia soviética, militante como era entero el Choro. En la fachada de un hotel en Paris hay un recordatorio de que allí vivió Vallejo. Por ahí tengo una foto suya, a ver si un día la pongo. Decía que moriría en Paris un día de Febrero, con aguacero y con los húmeros rotos. Y quizás ella, esta "gracia", le haya estado esperando a la entrada de donde estará ahora el Choro, sea donde sea ese lugar.

5 comentarios:

FuriosaCanifru dijo...

Hace tiempo que no lo leo. Le voy a echar una repasá.

Saludos don loco.

luciérnaga dijo...

"Piedra negra sobre piedra blanca"
Hermoso poema.
Cariños.

L.

Sureando dijo...

El "cholo" Vallejo.
Vallejo "nació un día que Dios estuvo enfermo".
"Es para eso, que morimos tanto?
Para sólo morir,
Tenemos que morir a cada instante?...”
Feliz viaje´.

mahiakeff dijo...

Furiosa: Vale le pena releerlo. Feroz y asesino.

Luciérnaga: cierto. Ciertísimo. Sabias palabras las suyas.

Sureando: hay una mocha entre mis amigoss. Unos diden que le decían "el Choro" y otros que le decían "el Cholo". Quizás cuándo se cerrará el tema, porque ambos grupos son irreductibles.

Saludos a todos.

caramelo dijo...

me gusta más que sea sólo César Vallejo; como sea, es uno de los imprescindibles.

cariños,