domingo, 3 de febrero de 2008

"La luz brilla durante un limitado y brevísimo espacio de tiempo en el acto de vivir. Quizás solo unas decenas de segundos. Una vez se ha ido, si has fracasado en el intento de alcanzar la revelación que se te ofrecía, no tienes una segunda oportunidad. Y luego deberás pasar el resto de tus días dentro de una profunda soledad sin esperanza ni remordimiento. En este mundo del crepúsculo, la persona ya nunca podrá esperar nada. Lo único que poseerá serán los restos efímeros de lo que pudo haber sido".




"Crónica del pájaro que da cuerda al mundo", Haruki Murakami.



Benjamin Spence: "El murmullo del ángel", mármol, circa 1857, Museo D'Orsay, Paris.

4 comentarios:

Rodrigo dijo...

Tilt!!...y yo que pensaba fugarme del pensamiento.

Todo bien por estos lados, incluso después de leer tu notable nota.

abrazo fraterno.

hasta más rato.

mahiakeff dijo...

¿Fugarse?? Ni lo piense. Ni lo piense. Es que usted hace falta, amigo. De seguro.
Un abrazo

M.

Pagana dijo...

¡Qué bajón! Cómo si uno no pudiera reinventarse. Como si en cada uno de nosotros no viviera un Fenix esperando la chispa para renacer...

Vamos arriba, compañero, hay que ponerle vida a la vida y la llama vuelve a arder.

Un abrazo.

mahiakeff dijo...

No pasa nada, todo bien. En cuanto a ponerle color, estamos siempre en la primera fila, se note o no. Ahora, de vez en cuando y de andc en vez que algo parecido a un pensamiento de vueltas por el espacio vacío (mi endocráneo) no está mal...
Saludos Paganilla

M