jueves, 3 de enero de 2008

Nadie cree. Mañana tengo que dar una conferencia, hay toneladas de asistentes, el tema parece entretenido... pero yo estoy aburrido como ostra. Sonríen los pocos a los que les cuento. "No te creo que eso te aburra" dicen. He escuchado eso tantas veces.

Me acuerdo de una tarde frente a la playa, en una terraza, con el sol a medio caer, un cigarro y una croquera abierta. Impresiones, letras, palabras... A solas, con el viento y el sol como únicos compañeros... bueno, nadie cree que eso sí pueda ser entretención.

Un día de estos me las tengo que arreglar para que me crean. Digo algo y todos sonríen, como diciendo "bueno, ya". Tiempo después, cuando se cumple lo dicho, vuelven a sonreír tratando de hacer algo con la incredulidad.

Entre las cartas de amor de Gibran, donde hay cosas preciosas (entre otras "el amor y la duda nunca conversaron...") hay una que me arranca un suspiro: "los poetas deben mirar el mar y escuchar su sonido".

Bien. Ahora me tengo que leer una tonelada de papers a ver si mañana no hago el loco. En fin. No sería la primera vez. De hecho, ya casi me he ido acostumbrando. Voy a tratar de recordar el mar entremedio, a ver si le encuentro gracia a los trastornos limítrofes. Que diablos. Alguna gracia deben tener. Dios guarde a la tierra, al cielo y al mar.

Este es un café en Budapest al borde de una laguna de aguas termales. Cuando hace frío una neblina vaporosa se levanta en jirones desde al agua. Budapest es, entera, una canción.

6 comentarios:

- Polillita dijo...

jajaja es como cuando me dicen NO te creo que no te guste la clinica!!!! jajaja

Besos

difusa dijo...

No hacer el loco?????
Estoy sonriendo....

FuriosaCanifru dijo...

Pero don loco, ¿no es la idea hacer el loco? Tanto darle a la explicación del cerebro, que me imagino la ondita de esas conferencias.

En fin, me pregunto cuándo rechucha te vai a dedicar a la poesía.

Un abrazo.

Pagana dijo...

Viven dentro, mi querido. Busque ahí cuando el afuera se torne irrespirable.

Beso

Vidia dijo...

Haga el loco no más, tanta falta que le hace al mundo su poquitín de locura de vez en cuando y de cuando en vez. Tenga usted un año feliz!
Abrazo

Caminodelsur dijo...

Espero a esta hora ya haya pasado el trago amargo y con tu dulzura se haya convertido en una entrega amena para un tema quizas árido y como me digo a mi misma, sino fuera por el deber cumplido, no podríamos acceder a estas otras cosas que son y no son materia.

Abrazos

M. Pilar O.