martes, 11 de diciembre de 2007

Mañana: delantal, policlínico. administración. Banco. Almuerzo: un sandwich a la carrera con dos cajitas de leche, una sabor frambuesa y la otra sabor chocolate. Tarde: entrevistas con 13 personas (pacientes). Noche: redactar un par de temas pendientes de urgencia, ir a buscar al Cucho a las 12.30 de la noche a la casa de un amigo. Muerte.
Llegué, y se nota. Ayer no miré el cielo en todo el día. Ni hablar de contemplación. En el avión de vuelta volví a leer "El último encuentro", el bellísimo libro de Sandor Marai, el escritor húngaro mas brillante de la segunda mitad del siglo XX. Me dejó, como cuando lo leí la vez anterior, en un estado de éxtasis. Que, por supuesto, no soportó la avalancha de la realidad.
Todo el mundo en Santiago "vive" así. A ver si hoy alcanzo a mirar el cielo. El cielo de Santiago de Nueva Extremadura que, cuando ha llovido, es uno de los cielos mas bellos del mundo. A la hora de almuerzo tengo una reunión. Enhorabuena: podré almorzar sin ir corriendo. De todos modos, ya estoy pensando en la próxima huída. De seguro Washington en Mayo. Espero que antes sea Sudáfrica en Marzo. Praga está asegurado en Septiembre. Algo mas se tendrá que hacer para sacar bien el 2008. Mientras tanto, bien, un día de estos voy a mirar el cielo.

4 comentarios:

luciérnaga dijo...

Una vez más: bienvenido.
Me canso yo al ver tanta actividad
que lo espera. Pero alienta saber
de los excelentes planes para el
2008.
De libros: leí de Sandor Marai:
Divorcio en Buda. Me pareció muy
bueno.

Abrazos felices.

L

Pagana dijo...

Piriápolis en febrero?

Sureando dijo...

En mi entrada del 27 de noviembre puse un fragmento de "La hermana" de Sandor Marai. Este autor es extraordinario.
Viajes, trabajo, lectura.... más viajes.
Aquí en el sur, por suerte podemos contemplar todos los días el cielo.

Marcelo Zuñiga dijo...

Al principio pensaba que estos post eran de cansancio, pero luego comprendí que eran ´para sacarnos pica. Así que no caeremos en la trampa. Esta es la vida que eligieron los gozadores. Sacar el tuétano a la vida. Y tu te esfuerzas por llevar la bandera.
Cordiales saludos y que sigas disfrutando de la vida...