viernes, 19 de octubre de 2007

Entremedio algo muy latero: el museo de Freud. Lata por los cuatro costados. Divan, libros, reverencia. Yo, el super reverente... Por suerte en la noche he ido la Escuela Espanola de Equitacion, que es una maravilla, y que me quito el gustito intelectualoide de don Segismundo. Acabo de comer costillitas en el Chattanooga, espectaculares, y ahora, hecho pedazos despues de dar buena guerra una semana entera, me voy a dormir. Necesito conseguir puchos. Ojala encuentre. Las conversaciones hasta el amanecer lo ameritan. Por cierto, llegando voy a morir: tengo que dormir algo antes de empezar de nuevo enchufandome en la vida de Santiago de Nueva Extremadura. Bien Viena, me deja un recuerdo espectacular...

3 comentarios:

luciérnaga dijo...

¡Bienvenido !

L.

Bichitodeluz dijo...

Que viajecito!!!
sana envidia de mi parte
Saludos

Sativa dijo...

Tiempo que no venía y me he puesto al día con el viaje. Sus descripciones son vívidas, pero escuetas. Así que me parece ideal que publiquen fotos que nos den a todos la oportunidad de compartir este viaje de usted y su partner. Viajar es lo mejor. Si no se puede, igual se viaja un poco a través de los amigos, si es que cuentan...